miércoles, 24 de agosto de 2016

CULTURA HAITIANA EN CUBA



La dimensión cultural del elemento haitiano dentro del desarrollo de la nacionalidad cubana está aún por caracterizar en su justo alcance y en todos sus aspectos.

Entendida como modo de ser y de hacer y no solo la acumulación y manifestación de conocimientos estéticos y artísticos, la cultura haitiana ha tenido un rol en el proceso de transculturación que de diversa naturaleza se ha originado en Cuba.

Es parte integrante de ese gran “ajiaco” cultural y formador del pueblo cubano.

De la etapa precolombina los propios colonizadores españoles se encargaron de arrasar a la población residente y que provenía de la región conocida hasta entonces como Haití, por lo que no pudiera afirmarse de una prevalencia cultural de aquellos aborígenes.

El aporte del haitiano a la integral formación cultural cubana se manifiesta con mayor fuerza desde la llegada e inserción en la vida de la colonia española del siglo XVIII de los fugitivos franco-haitianos con sus dotaciones de esclavos, en la etapa de la Revolución de Haití, y pasa por los restantes componentes de la inmigración desde aquella región durante los siglos siguientes.

A través de los años se han ido sedimentando en la realidad cubana los elementos y valores de toda naturaleza provenientes de los haitianos, convirtiéndose en parte inseparable del desarrollo integral de toda la sociedad.

El haitiano, centro de ese intercambio en tanto objeto y sujeto del proceso mutuo de influencia cultural, ha tenido en diversas etapas comportamientos de defensa de sus hábitos, costumbres, creencias, etc., ante la agresión, sojuzgamiento y discriminación sistemática a que estuvo sometido durante años por los otros integrantes de la sociedad hasta el triunfo de la Revolución cubana

Aún cuando los haitianos autóctonos mantuvieron una tendencia hacia una forma de vivir abroquelada, defensiva, autoformadora, encerrada en sí misma respecto al resto de la sociedad, no fueron ellos, ni sobre todos sus descendientes, totalmente ajenos a la asimilación creativa de la realidad circundante, de los avances de economía, la ciencia, la tecnología, la cultura, en fin, del desarrollo de la sociedad cubana.

Así ha transcurrido la preservación y afirmación de su identidad cultural, de sus hábitos sociales y actitudes individuales, que conforman hoy día el estilo de vida y de trabajo, las manifestaciones de su participación activa en la vida cultural del país.

La preservación de la diversidad cultural se logra, como es política en Cuba, mediante el respeto a las identidades culturales. En su respuesta a la Oficina del Alto Comisionado de la ONU sobre la Resolución 2004/20, el país enfatizó sus principios en aras de la promoción de las identidades culturales de todos y del respeto por las diversas identidades culturales.

La cultura es considerada aquí como medio de acceso a una existencia intelectual, afectiva, moral y espiritual mas elevada.

El haitiano en Cuba ha accionado por rescatar y mantener vivas sus costumbres y tradiciones, el folclor y su identidad étnica en las actuales y futuras generaciones de sus descendientes.

La divulgación sobre la historia de Haití, sus creencias, sus ritos, sus canciones, sus danzas y otras riquezas de su cultura han estado al lado de la transmisión de su educación familiar y del respeto a los mayores como una cotidiana necesidad en el seno de la comunidad de haitianos y sus descendientes en la isla.

Contribuir a la preservación, diseminación y continuidad de los valores culturales de esta población caribeña y sus descendientes en el contexto cubano se convierte entonces en una práctica a mantener de una manera consecuente.


GRUPOS FOLCLÓRICOS PORTADORES TRADICIONALES

Fuente: Dirección Nacional de Casas de Cultura, Cuba
Nombre del grupo                                                    Provincia
Barrancas                                                                  Santiago de Cuba
Pilón del Cauto                                                           Santiago de Cuba
La Palmita                                                                  Santiago de Cuba
Locosia                                                                      Guantánamo
Gagá                                                                          Holguín
Nuevo Haití                                                                Holguín           
La flor de Rosa                                                           Holguín
Maye de Ife                                                                Las Tunas
Petit Danze                                                                 Las Tunas
Caidije                                                                        Camaguey
Bonito Patua                                                               Camaguey
Ocay                                                                          Ciego de Avila
La gran familia                                                              Ciego de Avila
Nago                                                                          Ciego de Avila

Tumbas francesas
Santa Catalina de Ricci o Pompadour                             Guantánamo
La Caridad de Oriente                                                   Santiago de Cuba
Bejuco                                                                        Sagua de Tánamo,
                                                                                     Holguín.

Conjunto coral en creole
Desandann                                                                  Camaguey

Recrean el acervo cultural haitiano (entre otros)
Conjunto Folclórico Nacional                                          Ciudad de la Habana
Conjunto Folclórico Cutumba                                         Santiago de Cuba
Conjunto Folclórico de Oriente                                       Santiago de Cuba
Grupo Renacer haitiano                                                 Ciego de Avila
Raíces                                                                           Ciego de Avila
Mystere du Vadoun d´Haití                                           Santiago de Cuba
 


Danza (Bailes, Conjuntos folclóricos)



CONJUNTOS FOLKLORICOS HAITIANOS

Una veintena de grupos folclóricos de danza y música de origen haitiano actúan en Cuba, como parte de la diversidad manifiesta en el panorama nacional y portadores tradicionales de un cada vez mayor reconocido espacio cultural a esta etnia.

Los conjuntos de danza se fundamentan en una tradición del baile haitiano y de la localidad donde están enclavados, como depositarios de un saber y actuar por generaciones y conservado por algunos descendientes del núcleo original.

Las provincias orientales presentan el mayor número con los grupos Barrancas, Pilón del Cauto y La Palmita, en Santiago de Cuba; Locosia en Guantánamo; Gagá Nuevo Haití y La flor de Rosa, en Holguín, Maye de Ife y Petit Danze en Las Tunas.

En Camaguey se encuentran Caidije y Bonito Patua, en tanto en Ciego de Ávila actúan Ocay, La gran familia y Nago.

Especial significado tienen las Tumbas francesas, con elementos franco-haitianos, de las cuales se conservan la centenaria Santa Catalina de Ricci o Pompadour, en Guantánamo, La Caridad de Oriente, en Santiago de Cuba; y Bejuco, de Sagua de Tánamo en Holguín.

Sobresale también el grupo Desandann, de Camagüey, único conjunto coral en creole haitiano existente en el mundo, y de reconocida expresión artística.

Otras agrupaciones en Cuba recrean el acervo cultural haitiano, como son los conjuntos folclóricos Nacional, el Cutumba y el de Oriente, o los grupos Renacer haitiano, Raíces y Mystere du Vadoun d´Haití, entre otros.

La preservación de la diversidad cultural se logra en Cuba mediante la promoción y el respeto a las identidades culturales de todos sus ciudadanos, principio ratificado en la respuesta del país a la Oficina del Alto Comisionado de la ONU sobre la Resolución 2004/20 donde enfatizó sus principios en tal sentido.

CORONADA NUEVA REINA DE LA TUMBA FRANCESA

Justina Ofelia Jarrosay Jarrosay se convirtió en el 2007, a los 82 años, en la nueva Reina de la Tumba Francesa Pompadour-Santa Catalina de Ricci, de Guantánamo primera Obra Maestra Cubana del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad declarada por la UNESCO.

La anterior Reina de la Tumba Francesa, Leonor Terry Dupuy, de 94 años, interrumpió su mandato por motivos de salud. Fue declarada Reina de Honor de la sociedad, asentada en el barrio de la Loma del Chivo, de la ciudad de Guantanamo.

Damaris Sánchez Limonta, bailarina y miembro de la junta directiva de la Tumba Francesa de Guantánamo,

La Tumba Francesa Pompadour-Santa Catalina de Ricci  fue proclamada por la UNESCO en 2003 Obra maestra del patrimonio oral e inmaterial de la humanidad. Es un tipo de baile, canto y percusión muy animado que encarna uno de los vínculos más antiguos y perceptibles con el patrimonio afro-haitiano en todo el Oriente cubano. Es la fusión, en el siglo XVIII, de la música de Dahomey (África Occidental) y de bailes tradicionales europeos, especialmente franceses.

Llegó a Cuba con los esclavos haitianos, que fueron trasladados al archipíelago tras las revueltas de 1790. Los primeros testimonios escritos de esta tradición se remontan a los principios del siglo XIX,  en las plantaciones de café cerca de las ciudades de Santiago y Guantánamo.

DANZA FOLCLORICA OKAY

De los miles de haitianos que embarcaron hacia Cuba una buena parte de ellos se asentaron en las anteriormente provincias de Oriente y de Camaguey.. En esta última y, específicamente en los centrales azucareros: Stewart, Jagüeyal, Santo Tomás, Jatibonico, Algodones y Ciego de Ávila de la actual provincia de Ciego de Ávila,  se radicaron.

Los haitianos y sus descendientes que poblaron las colonias cañeras situadas en las diferentes localidades del municipio de Venezuela son los que más tarde se agruparon para formar parte de la danza folklórica Okay, nombre del puerto por donde embarcaron, en su mayoría.

 Esta agrupación danzaria surge entre los años 1981-1982, creada por el compositor musical e investigador José Manuel García Delgado, quien en esos años elabora el Atlas de la cultura popular tradicional del territorio. Al periodista Tomás Barceló  se le debe la iniciativa de ponerle este nombre a la agrupación

El  investigador descubre  la variedad y riqueza infinita que han aportado las diferentes etnias a la cultura local,  provincial y nacional y en este análisis la cultura haitiana se le revela como la de mayor autenticidad.

Los primeros integrantes del grupo Okay fueron: Félix Castillo, Emilia Luis, Tibós, Carlos (Tichal), Linó, Americano, Martha (primera Reina), Berta Francisco, Hilda, Manuel Guillermo (Ledú), Manolo Morales (Gasolina), Zenaida, Lázara, Aleida Morales (Chana), Jesús (Chino).

Papa upa (ya fallecido), Berta, Zenaida, Lázara, Imad, Aleida, Félix, Ledú, Marta, Anaís, Gertrudis  y los demás artistas aficionados integrantes de esta agrupación son depositarios de la autenticidad cultural propia de lo verdaderamente autóctono. 

Tiene 25 integrantes quienes bailan el Vodú, Congó, Merengue, Macandá, Fei, Mazún, hacen saltación a la esclavitud y danzan la cinta.

Okay, es expresión genuina del acervo cultural de este pueblo, conserva las raíces que la sustentan, al llevar 25 años o más de experiencia, y un currículum que avala la participación en eventos internacionales, nacionales, provinciales y municipales, afirma Nazario Riverón Díaz, su actual director.

Tiene claras diferencias con agrupaciones danzarias  de esta naturaleza en el país y la provincia, y un sentido de pertenencia y el reconocimiento del pueblo.
Se asume como el reencuentro consciente con su legado histórico y consigo mismo en franca correspondencia con la realidad y con el contexto de actuación en el que se desenvuelve.

La danza brinda un atractivo estético singular gracias al colorido de los trajes típicos del país; se entremezclan los colores: amarillo, violeta, azul, rojo, naranja, el blanco, toda una gama que hacen aún más bello el espectáculo danzario.

El carácter de la danza es eminentemente religioso y de divertimento; se ejecuta en dos líneas paralelas y  se realizan círculos,  las filas de hombres y mujeres se colocan frente a frente y llevan a cabo complicados esquemas entrecruzándose e intercambiando lugares.

Los participantes se alinean y bailan al unísono en el mismo sitio. La pareja no se cambia. A veces, las formaciones de parejas se mantienen dentro de un esquema ya establecido; a menudo en círculo o en cuadrado. La coreografía puede cambiar varias veces durante el transcurso de la danza; las parejas pueden avanzar y entrelazarse con otras parejas, que después deshacen el trabajo en círculo para dibujar un gran círculo o dos concéntricos. A menudo ofrecen la oportunidad de demostrar la destreza del bailarín. Una de estas formas de danza muchas veces es ejecutada por un  virtuoso que en ocasiones baila con un  machete o por la Reina. Los orígenes, pasos y coreografía de la danza, no  se separan  de su contexto cultural.

En la fiesta ritual los danzantes bailan en paso acompasado frente al toque fuerte del tambor que constituye  un llamado al mundo mágico religioso de sus deidades ancestrales. Los movimientos rítmicos y acentuados de la cabeza, ojos, hombros, brazos, cintura, torso y pies se entremezclan en la euforia, algarabía y alboroto que también aparecen en sus cantos donde primeramente invocan a sus orishas y posteriormente recuerdan sus ritos, folklore y costumbres de antaño. Los giros expresivos con gran emotividad, y fortaleza, el sacrificio del animal, el canto del cantante principal y el coro que responde, la actitud de altruismo,  poder y provocación insinuosa de la  Reina constituyen elementos que acercan cada vez más a los  bailadores, cantores y espectadores presentes, a la cultura de esa tierra que un día los vio emprender viaje y a la cual jamás regresaron.

La danza consiste  casi siempre en esquemas de pasos muy repetitivos y complejos  de aprender, los movimientos tienden a ser  difíciles y requieren un entrenamiento, sus formaciones y progresiones en el espacio varían,  los diseños  tienen, o han tenido, significados simbólicos. Los bailarines pueden estar alineados uno junto a otro, seguirse entre sí, tocarse o no. Si se tocan, el contacto puede ser de varias formas; tomándose de las manos, por la cintura o los hombros, o bien enlazando los brazos. Se le da vida  a una historia o argumento en los elementos coreográficos que se exponen; en todas ellas, los movimientos de los bailarines ilustran las historias que se cantan. La danza, implica acciones del pueblo como: trabajar, sembrar, dormir, jugar, cantar, bailar, regañar a un niño,  o actos rituales.

El trabajo de forma circular simboliza el movimiento aparente del Sol o de la Luna, aparece también  un objeto simbólico, como el chivo, o bailar delante del tambor en franco desafío, lo que constituye una alternancia de poder mágico, el trabajo del coro suele tener un guía y un grupo que responde en forma de pregunta respuesta.

El vestuario de los bailarines  y los elementos que lo distinguen  influyen en la naturaleza de los movimientos, las faldas amplias y los pañuelos, son manipulados con elegancia y virtuosismo.

Extremadamente importante es el acompañamiento musical y está  relacionado con formas musicales, con el ritmo y la medida. Tanto la música como los pasos danzarios acentúan el segundo tiempo y se afianza en el trabajo de los tres tambores que se nombran, según Anaís Puig Rodríguez: “uno grande (un tronco ahuecado) de sonido grave llamado “guó tambú” el cual se percute con un trozo de madera, y dos más pequeños el “leguedé” y el “groundé” cuyo sonido es más agudo y se tocan con baquetas más finas. También  se utiliza el cencerro y las maracas”, todo ello apoyado por el coro que canta junto al cantante principal canciones de: travay (trabajo), son lwa ( sobre sus dioses), pou yo bonboche(para ellos divertir), pon ti moun (para niños), pou trese ribon (para tejer cintas), pou rara (carnaval haitiano).

Al apreciar todo lo que acontece se da cuenta uno que este derroche de emotividad, belleza, líneas que se dibujan, formas, colores, movimientos, palabras, sonidos,  juegos intrascendentes, canto, dinamismo danzario y cultural no es de Haití, es herencia del patrimonio cultural de la nación cubana.

Aunque algunos pudieran pensarlo,  Okay, no es cultura negroide, ella es blanco, mulato, indio, chino, árabe,  es una mezcla interétnica, de cubanos que son felices porque: tienen patria y libertad, entonces: danzan, cantan, bailan, juegan, ríen, se divierten, adoran a sus santos y defienden a la Revolución con su arte.

La danza Okay baila:

Congó,  es un baile de pareja. Danza colectiva,  festiva y alegre, donde se mezcla de elementos africanos y franceses, de origen netamente haitiano, tiene deslizamiento de los pies,  movimientos de los brazos y la cintura.

Merengue, es un baile de pareja pegado atrás y hacia delante con movimientos rítmicos y giros hacia un lado y hacia el otro.

Cadrik: Viene de los bailes franceses de salón; se ejecuta hacia el lado y hacia atrás, el instrumental utilizado es la flauta, acordeón, trompeta, es violines, es rítmico y sensual.

Eliansé: Baile de pareja suelto y con movimientos más rápidos y sensuales, más pegado.

Vals: Es rápido y movido al compás de los tambores, es un baile muy alegre en el cual se pueden dar saltos y vueltas a la compañera.

Contradanza, Minuet, Polkat, Gagá o Vodú.

Primero se reza, cantando la pliyé, pulá se bien: yo rezo  por esta Santa  porque nosotros estamos haciendo una diligencia,  y hay que pedirle permiso a los Santos que son los que mandan, llamamos a todos los espíritus para que nos ayuden y nos acompañen en lo que vamos hacer, para que todos nos salga bien; entonces los tambores contestan con un ritmo  rápido ceremonial, que significa atraer a los santos para que acompañen a los danzantes y músicos en su celebración.

La danza comienza cantando el nombre del pueblo de Okay y balanceando los brazos, torso, pies y la cabeza.

La Reina es la dueña de la danza así como la mujer es la dueña de la casa, es quien dirige y tiene los poderes sagrado,  ella indica como deben realizarse las cosas, si se le sube el santo hay que cambiarle las ropas porque ella tiene su vestuario para empezar a trabajar,  este santo de la reina santigua y bendice a todos los presentes con el agua bendita  que ella ha preparado con sus propias manos; para ello ella utiliza: albahaca blanca, albahaca morada, vencedor, verbena, rompe zaraguey, agua bendita de la iglesia,  colonia y paraíso, ella machuca y exprime las hojas y deja un ramito de cada una y con ese ramito moja a todos y con el poder dado resuelve cualquier tipo de problemas; si queda agua de la preparada por la reina, se lleva para su casa y solamente sus hijos pueden bañarse con esa agua o de lo contrario se debe abrir un hueco  y se debe echar y tapar el hueco, nadie puede pisar esa agua porque le puede traer desgracia, porque esa agua le quitó lo malo a todo el mundo.

La Reina tiene poder y facultades ante Dios y ante los Santos para hacer esta caridad y no puede cobrar.

El espectáculo de la danza para el sacrificio consta de: un chivo, par de pollos, gallina y gallo, vianda, boniato, yuca, plátano.

El sacrificio se realiza así: A las 12 del día justamente todos los tambores se preparan para la ceremonia, los músicos toman y botan en el suelo la bebida llamando a los santos. El mayombero o la Reina sale con su bandera y cuando alguno de ellos salen se comienza a cantar, los tambores se ponen como furiosos dando a conocer el hecho que va a ocurrir, anteriormente  se ha preparado el agua, está en la candela,  el animal también está esperando,.el cuchillo preparado, primero es el chivo, después los pollos; el tercero es el puerco para comer, el cuarto es el carnero:

El chivo, los pollos y el carnero se le pone como ofrenda a los santos y a los muertos, y al otro día por la mañana se puede comer, también se hace: congrí, boniato, yuca, plátano, malanga, ñame, y también se le ofrece primero a los muertos

Ese día se le brinda a la gente que fueron a la ceremonia las bebidas haitianas:

Liké. Se le echa canela, anís estrellado, azúcar y aguardiente.

Tifei: Se prepara con anís estrellado,  canela, albahaca blanca, se pone al sereno 3 noches seguidas y al amanecer se quita para que no le dé el sol,  y al 4to día puede tomarse.
Termina la danza después que se come,  y se baila al otro día culmina la fiesta, no importa la hora, el dueño de la casa es quien decide hasta que hora se debe dejar la fiesta.

El bembé haitiano: Podía comenzar el 22 de diciembre y terminar el 26.

Los descendientes aprendieron los cantos, sus dialectos, los bailes, costumbres y tradiciones. “Por eso decidimos formar el grupo de danza “Okay” en el 1981”, nos reveló.

Se han hecho intentos por crear un grupo de niños, con igual línea para garantizar el relevo”. Asimismo, está ensayando otros bailes para enriquecer su repertorio.

“La mujer en el baile le da seguridad al hombre”, expuso Carmen Amalia García Ruiz, la voz principal del coro.

“Yo soy el corazón de los que danzan, el ritmo del tambor es la campana que hala, los cantos y  la percusión, incitan a los movimientos.”

El rico sonido de los cueros y cencerros de este grupo danzario santacruceño, hacen gozar a sus ancestros, poniéndole más ritmos y riqueza de raza al sudor de la esclavitud pasada, ahora libre en las gargantas.

GRUPO MYSTERE DU VADOUN D'HAITI (23-10-2004)

Un houngan (sacerdote) de voudu y artesano fabricante de instrumentos musicales, tanto de rituales religiosos como artísticos, José Gabriel Expret, organizó en Santiago de Cuba en el año 1992 el grupo folklórico Mystere du Vadoun d`Haití.

El houngan José Gabriel Expret, junto a su esposa Silvia Gardez Almaguer y un europeo interesado en el tema del voudu, ante el altar de la residencia haitiana en Santiago de Cuba. En la foto de al lado, tambores y otros instrumentos musicales fabricados por Expret y otros integrantes del grupo.

El conjunto cultiva todos los géneros de la cultura y de la religión haitianas, especialmente el voudu, en la lengua creole.

Lo integran una veintena de bailarines, músicos y cantantes, en su inmensa mayoría descendientes de haitianos tradiciones de sus ancestros.

José Gabriel posee más de 40 años de experiencia como bailarín, percusionista, asesor y profesor cultural. Durante esos años creó varios grupos folklóricos que han alcanzado fama nacional e internacional. Actualmente su esposa, Silvia Gardez Almaguer, e la directora del conjunto Mystere du Vadoun d`Haití.

La mayoría de los integrantes del conjunto actúan también como profesores de otros artistas cubanos o extranjeros interesados en el aprendizaje de toques, cantos, bailes, rituales o en la fabricación de tambores e instrumentos musicales tradicionales haitianos.

Como única agrupación en la ciudad de Santiago de Cuba que cultiva la tradición haitiana del rará, recorre sus calles y parques durante la celebración de la Semana Santa.

El conjunto ha participado en diferentes festivales, encuentros culturales y eventos artísticos, y ha recibido numerosos reconocimientos y premios por su actuación.

En un lapso de tiempo de cuarenta y cinco minutos despliegan su espectáculo en el que combinan las siguientes obras:

-Oricha mayor (Nagó)
-Oggún Balomi
-Ibbó (Changó)
-Papá Legba;
-Machacha;
-Lamento haitiano;
-Dambalá Uedo;
-Celensó;
-Ercili
-Agué
-Guedé
-Grambua
-Espectáculo del folclor cubano
-Estampas del Carnaval santiaguero
-Rará haitiano (con múltiples toques, cantos, bailes y ritos).

Conjunto Folklórico Obbure-Eye.

El Conjunto Folklórico Obbure-Eye se creó el 29 de marzo de 1993 y a él se incorporaron jóvenes estudiantes y trabajadores de la ciudad de Santiago de Cuba. Actualmente lo componen 32 integrantes, once de ellos, mujeres.

Un fuerte trabajo inicial de investigación sobre las características y el quehacer cultural en la región oriental cubana, el amplio proceso de transculturación y sus manifestaciones danzarias caracterizó la labor del colectivo.

Ha incursionado en la recreación de la cultura franco-haitiana, formando parte de su repertorio, a la vez que se incorporan a los distintos espectáculos que han concebido.

Numerosos premios y reconocimientos han alcanzado en todos esos años, así como participan en festivales y otros eventos, declara  Blas Ferrer Larrea, su director general y coreógrafo.

Ballet  Folklórico Oriente.

Una de las agrupaciones danzarias folklóricas de más antiguedad en Cuba es el Ballet Folklórico de Oriente, quien es poseedor de variados y numerosos reconocimientos.

Se oficializa el 14 de junio de 1959 y sus componentes danzarios y musicales reproducen el caudal enriquecedor étnico y de la vida tanto de Santiago de Cuba, su asiento, como del resto del país. 

Por ello sus presentaciones contienen tanto de lo africano, como lo de español, lo de haitiano y lo de caribeño.

Los años transcurridos y la elevada calidad artística le han permitido llevar sus espectáculos variados  por el territorio nacional y no menos de una veintena de países, con Milagros Ramírez como su directora.


GRUPO VOCAL EN CREOLE DESANDANN



El único grupo vocal en creole conocido hasta el momento en Cuba y en el área del Caribe, incluido el propio Haití,se denomina Desandann y radica en Camaguey.

Surgió en 1994 como iniciativa de varios descendientes de la comunidad haitiana y su directora, Emilia Díaz Chávez, graduada de Dirección Coral en 1978, expone cómo surgió la idea de su creación:

“Siempre mantuvimos la esperanza de preservar la cultura de nuestros antepasados. La idea de crear un grupo coral surge del intercambio al respecto realizado con Teresita Romero, integrante entonces del Coro de Camagüey y hoy día también del de Desandann, así como de Consuelo Doris, quien se desempeñaba como vicepresidenta de la Asociación Haitiana en La Habana."

Día a día se fueron uniendo a esta idea varias personas que, con dedicación y un alto grado de sacrificio ante las dificultades de orden material y de todo tipo, llegaron a organizar el grupo vocal.

Vinieron jornadas de intensos y sistemáticos ensayos, de concertación de voces y ritmos melódicos, hasta que surgió la primera actuación ante un público.

Fueron esos primeros momentos los que mas recuerdan los integrantes de Desandann. La acogida recibida entre la propia comunidad haitiana en el país alentó a todos en el empeño por desarrollar esta experiencia, única en todo el territorio nacional.

Sus integrantes son descendientes de haitianos:

1-Emilia Díaz Chávez, su directora, hija de haitianos.
2-Fidel Romero Miranda, biznieto de haitianos.
3-Teresita Romero Miranda biznieta de haitianos.
4-Dalio Arce Vital, nieto de haitiano.
5-Rogelio Rodríguez Torriente, biznieto de haitianos.
6-Yordanka Sánchez Fajardo biznieta de haitianos.
7-Irian Rondón Montejo, biznieto de haitianos.
8-Marina Collazo, biznieta de haitianos.
9-Marcelo Andrés Luis, bajo, arreglista y compositor, hijo de haitiano.
10- Manuel Arce Artidó, hijo de haitiano.

El repertorio, todo en creole proviene del folklore haitiano y muestra hoy día diversos ritmos y géneros: el yambalú, el merengue, música de origen religiosa del vudú, y otros. A veces incorporan movimientos corporales, muy típico en el haitiano y con cierta influencia cubana, como acompañantes de la interpretación oral.

Tienen grabados dos discos y cuentan con más de 50 canciones en su repertorio. Soufflé Van, Man gaje, Edem Chante, Lawouze, Nam Fon Bua, Se Lavi, Tande, Maroule, Au pan nan chay, Papa Danbalah, Se Lamu y Homenaj a soley se cuentan entre los títulos de sus canciones. Del universo coral también interpretan en inglés Let us break bread together y Soom ah will be done, ambas de la autoría de William L. Dawson.

Tanto en Haití, donde han actuado en varias oportunidades, como en Estados Unidos de Norteamérica –lugar en el que han estado en tres oportunidades-, Francia, Canadá, Martinica y México han conocido de su maravilloso arte vocal.

El grupo ha sido premiado en diversos certámenes nacionales e internacionales, y recibido el reconocimiento y homenaje de las autoridades y pueblo de la provincia de Camaguey y de otros territorios del país.

Y ya se multiplican, porque sus integrantes asesoran a la Cantoría Marta Jean Claude, una agrupación de niños de 6 a 16 años de edad, y dirigidos por Teresita RomeroMiranda, del grupo Desandann.

Sus integrantes son:

No. Nombre y apellidos                                        Edad
1.-  Naomi Martínez Agüero                                 10
2.-  Elisbet Cadogan Díaz                                       9
3.-  Darwin Viamonte Bernal                               14
4.-  Lilian Tiant Zamora                                         14
5.-  Yenni Roblejo Doilert                                     11
6.-  Diamelis Pedroso Quesada                          13
7.-  Roxana Rosabal Paredes                              14
8.-  Lianna de la Cridad López Díaz                   13
9.-  John Lewin Roblejo Dairlet                           17
10.-Osvaldo Céspedes Romero                          18
11.-Walter Koper Pedro                                         14
12.-Daisel Romagoza Núñez                              12
13.-Frank Daniel Díaz Pedroso                           13
14.-Rafmir González García                                15
15.-Miguel Angel Escocia Rodríguez                 13

16.-Yura Romero Díaz                                            16        

martes, 23 de agosto de 2016

Música (Cantos, Instrumentos, Ritmos, Grupo vocal, solistas)



El haitiano supo construirse los instrumentos musicales que utilizaba para crear música. Desde el tambor, elaborado con madera y la piel del chivo, pasando por la carolina o instrumento de cuerda y el mambí, un instrumento de viento


RELACION DEL CHANGUI CON LA TUMBA FRANCESA


Numerosos haitianos inmigrantes se asentaron en las inmediaciones de la ciudad de Guantánamo, en el extremo oriental de Cuba.

En toda la zona de Yateras, del municipio El Salvador, provincia de Guantánamo, había sociedades de Tumbas Francesas y también se interpretaba el Changüí.

Según el investigador Don Fernando Ortiz en el Nuevo catálogo de cubanismos, el vocablo Changüí proviene del verbo congo Sanga y, cuando se danzaba acompañado de música se llamaba Ti Sangui.

Los propios changuiceros eran tocadores y bailadores de las Tumbas Francesas. Entre los changuiceros descendientes de haitianos se conocen a Chicho Latamble, el más famoso de los tocadores del Tres en el Changui, Pedro Maso, Juan Logat, Andres Fisto, Eduardo Goulet (Pipi, director del grupo de Changui en Yateras), Carlos Goromo Blanch y otros.

Emblemático del Changui se convirtió el fallecido Elio Reve y su orquesta, una representación y mezcla sonera-salsera, alimentada por el Changui.

Se evidencian ciertas similitudes entre los instrumentos de la Tumba Francesa y del Changüí.

Por ejemplo, el bongó changuicero, llamado bongó de monte y mayor que el del son, se le sacan sonidos perfectamente perceptibles en el Premier, el tambor principal de la Tumba Francesa. En el bongó se realiza una improvisación virtuosa constante y eso proviene de la similitud con los toques del tambor Premier.

Las Marímbulas, oriundas de África y con un antecedente nombrado mbila, se ejecutan con ellas percusiones mucho más estándar, y asemejan lo que realizan el Bula y el Secon, instrumentos de carácter acompañante y que van manteniendo el ritmo del Premier.

El Guayo, de material de latón para rayar la yuca y otras viandas, y las Maracas provocan una estabilización y una guía polirritmia, acción que hace el Catá en la Tumba Francesa.

Tambi
én son parecidos a las Maracas los llamados Cha Chas de la Tumba Francesa, que son una especie de sonajeros sacudidos por los cantantes pero que no tienen un ritmo específico como sí lo tienen las Maracas y el Guayo en el Changüí.

Además se encuentra el Tres, instrumento melódico rítmico heredado de lo hispánico y lo árabe, pero que genera una fuerte presencia de percusión africana en el Changüí.

Actualmente la provincia de Guantánamo cuenta con alrededor de 60 grupos profesionales y aficionados de Changüí, siendo Yateras una de las zonas principales, y se realizan encuentro anuales de esta expresión. Desde este 2004, se efectuará en el mes de diciembre y cada dos años el Festival Nacional del Changui.

Estos encuentros se manifiestan como un fenómeno socio-cultural, pues se ofertan comidas y bebidas típicas, como las fiestas changuiceras de antaño a las cuales acudían las señoras con sus hijas, y el hombre que pretendía sacar a bailar a las jóvenes debía comprarle algunos de los dulces que traía la madre.

Literatura (relatos, Cuentos, Poesía, Novela, Bibliografía)



Debido a la característica de la inmigración de haitianos en Cuba, en su inmensa mayoría analfabetos, no se puede hablar de una existencia de literatura propiamente elaborada por los haitianos autóctonos,

Solo con el transcurrir de los años es que sus descendientes de primera y, sobre todo, de segunda y tercera generación, crean ensayos y otras formas de literatura sobre la propia etnia o sobre otros temas.

Otra es la realidad presente en la creación literaria sobre el haitiano proveniente de otros representantes de la sociedad cubana, los que crean resúmenes sobre investigaciones acerca del haitiano.

BIBLIOGRAFIA Y LITERATURA EN GENERAL SOBRE EL HAITIANO

-Castañeda, Digna: La revolución haitiana 1791-1804, La Habana 1992, Editorial Ciencias Sociales, Ciudad de la Habana, 1992.

-Galvez Rodríguez, William : El sueño africano de Che ¿Qué sucedió en la guerrilla congolesa? 1997, Editorial Casa de las Américas, Ciudad de la Habana, 1997.

-Rodríguez, Marcia 1982: Haití rebelado 1915-1981.

-Informe central al Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba, editado por el Departamento de Orientación revolucionaria del comité Central del Partido comunista de Cuba, (La Habana 1975)

-Informe de la Comisión Especial de la OEA “La Primera Conferencia de Solidaridad de los Pueblos de África, Asia y América Latina” y sus proyecciones (Conferencia Tricontinental de La Habana con sus conclusiones y anexos (Doc OEA/Ser.G. /IV/C-r-769-A, Rev., Vol I).

-La represión en 1969. Secretaria de la Organización de Solidaridad con los Pueblos de África, Asia y América Latina  (OSPAAAL), documentos de la Primera Conferencia de Solidaridad de los Pueblos de África, Asia y América Latina, La Habana, 1966.

-Ibarra, Jorge : Cuba 1898-1921 Partidos políticos y clases sociales, Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 1992.

-Pinos Santos, Oscar : Cuba, historia y economía, Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 1983

-Pichardo, Hortenzia: Documentos para la historia de Cuba.
-La República neocolonial, Tomo II.

-Bejarano, Magaly: La inmigración a Cuba y la política migratoria de los Estados Unidos (1902-1933), Universidad Hebrea de Jerusalén, Estudios interdisciplinarios de América Latina y el Caribe.

-Cruz Roja Cubana, colectivo de autores: Las corrientes migratorias y la actividad consular de cara al siglo XXI.

Revistas

Bohemia, 14-1-1966

Verde Olivo, colección del año 1969.

gi�8tovo��p;line-height: normal'>También se hacían festejos en la Semana Santa. En todas las casas de haitianos se disfrutaba del dulce de frijoles caballero. Cada quien visitaba a los otros y consumían mucho dulces. Mi abuela los hacía y servía a los visitantes en unos vasos.


Las comidas haitianas eran variadas. Estaba el fufú (quimbombó, mucha carne y varias viandas), que no se masticaba sino que sólo se tragaba, comían mucho frijol gandul, boniato, frijol caballero. Eran comidas parecidas a la cubana

Exposiciones de artesanía, coloquios y las actuaciones de grupos musicales y danzarios cultivadores de la cultura haitiana en el país, caracterizan estas jornadas.

   Eva Gaspar, descendiente de haitiana, fue una destacada promotora del rescate cultural de lo haitiano en Cuba. Cofundadora del asentamiento Sabicú, al nordeste de  la capital provincial, donde creó el grupo Nagó con sus primeras presentaciones los días 14 y 15 de octubre de 1982.

El festival promueve el desarrollo de los conjuntos de danza que se fundamentan en una tradición del baile haitiano y de la localidad donde están enclavados, como depositarios de un saber y actuar por generaciones y conservado por algunos descendientes del núcleo original.

 Acuden agrupaciones portadores tradicionales como Caidije, Bonito Patua, Pilón del Cauto, Barrancas, Okay, La gran familia,  el conjunto vocal Desandann  y Nagó como anfitrión.

   La población del territorio disfruta, además de la música y del baile,  de la degustación del arte culinario haitiano, ventas de libros diversos, encuentro de Gagá, ceremonias de Vodú y ofertas de comidas y bebidas. Los niños dispnen de un área de recreación con varios aparatos mecánicos.

Una gran jornada de homenaje y diversión no sólo en los enclaves de concentración haitiana en Pedro Ballester, Ognara, Sabicú y el Consejo Popular Pablo, sino para todos  los residentes del municipio Primero de Enero.

Momento especial se ha convertido para la muestra de la cultura haitiana los festivales Wemilere, en Ciudad de La Habana, y la Fiesta del fuego, en Santiago de cuba.

Tanto en uno como en el otro acuden los grupos portadores y otros con los valores de la cultura haitiana.